Saltar al contenido

100 Cartas suicidas – Johana Quintero

Genero: Ciencias

 Sinopsis del libro 

El 2 de agosto del año 2011 fue la fecha que AC, una periodista solitaria extremadamente racional y apática, seleccionó para lanzarse de un alto edificio abandonado, en Usaquén, un barrio de Bogotá. A las 3:00 p.m. caminaba hacia ese lugar con la firme determinación de terminar con su vida, pero cuando llegó al lugar un hombre se lanzó del edificio y cayó frente a ella, contrariando sus objetivos y obligándola a posponer su muerte.

AC se enfurece al leer la carta suicida del sujeto, presentada posteriormente en las noticias, ya que las razones del suicidio le parecen vanas y vacías. Ella se siente ofendida y burlada por su suerte, así que decide crear un mejor escenario, una despedida sublime, una carta suicida magnífica. Para llevar a cabo su proyecto se sumerge en el arte suicida y va evocando en el cine, la literatura y la música los suicidios más impactantes de la historia.
En su búsqueda, AC se encuentra con una mujer que le hace dudar de sus intenciones, y poco a poco sus sentimientos contrariados de amor y autodestrucción la llevan a vivir situaciones inimaginables. En medio de muchas historias y muertes, cercanas y lejanas, AC se encuentra entre el mundo bogotano y los paisajes cundiboyacences, describiendo escenarios y personajes de la gente del común, de una cultura violenta y sensible, despreciando a su familia tradicionalista, y poniendo en relieve sus demonios más ocultos y sus sentimientos más tranquilos.

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.


Ficha técnica del  libro

  • Título: 100 Cartas Suicidas
    Autores: Johana Quintero
    Nº de páginas: 521
    Idioma: Español
    Servidores: Google drive, Zippyshare, y Onedrive
  • Formato: Pdf,Epub,Mobi y más.

Descargar libro Gratis 100 Cartas suicidas – Johana Quintero

Despertar o no, levantarme, hacer el desayuno,
asearme o simplemente morir de inapetencia; es mi
tercer día en este lamentable estado. El timbre
suena desesperadamente, solo hay una persona que
puede tocar de esa forma tan irritable, es extraño,
pero no puedo decirle gran cosa. Me levanto de la
cama de manera pausada, mientras el timbre suena
y resuena. Natzu camina entre mis piernas. Al abrir
la puerta, mi hermano pregunta:
¿Aún no estás lista?
No voy a ir. Por favor, vete le respondo.
Vine a recogerte, hasta compré el regalo que
tienes que llevar.

No voy a ir, no pienso volver a repetirlo le
digo cerrando la puerta, pero él ya está dentro. Mi
hermano me observa de arriba abajo.
Menos mal no vas a volver a repetirlo porque
te voy a llevar, así sea a rastras comenta
mientras se sienta en un sillón y coge un libro:
Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sabato.
No me mira, ni le interesan mis razones; voy al
baño para asearme, me desnudo poco a poco. Mi
cuerpo está perdiendo su forma, estoy pálida y
ojerosa, mi piel está ceñida a las costillas y siento
el frío. Me lavo el pelo, el cuerpo, me depilo las
axilas y el pubis; el agua me reconforta. Al salir,
todo se ve diferente. P.J. ha abierto las ventanas y
las cortinas; sobre la mesa, hay desayuno para dos
y él sigue sentado leyendo. Me observa salir del
baño y dice sosteniendo el libro:
Con razón estás así de loca.

[isrc_ajax_search shortcode_id=3]

Le sonrío. Me da la impresión de que estuve una
hora en la ducha. La marca del cuello es casi
inexistente y en la herida de la mano solo hay una
costra; algunas partes de mí parecen curarse por sí
mismas, aunque no quiera prestarles ningún tipo de
atención. Me visto con jeans negros, zapatos
cómodos, sudadera con cuello tortuga negra y una
chaqueta de cuero formal de color vino tinto. Mi
cabello, después de pasar el cepillo repetidas
veces, lo peino con crema para peinar y lo dejo
suelto.

Salgo de la habitación y siento que soy otra
persona diferente a la que P.J. vio al entrar.
Desayunamos mientras él me cuenta los detalles
del embarazo de A.C. Cuando siente que mi mente
empieza a divagar, me pregunta por mi estado
anímico y el trabajo, yo no hablo mucho del tema y
opto por preguntarle más sobre su futuro hijo, tema
que le apasiona. El desayuno consta de fruta que él
mismo trajo, café y pan. Cepillo mis dientes y
salimos. En lo alto, hay un cielo con un sol que se
abre paso entre las nubes blancas. P.J. conduce con
cuidado hacia el norte. Las calles están despejadas
y el ambiente está tranquilo, no existe el ruido
enloquecedor de cada día; por el contrario, una
brisa tibia recorre el camino hasta la casa de mi
hermano, mi cuñada y mi futuro sobrino. Al llegar,
P.J. coge un paquete del asiento trasero y me dice:
Mira, el regalo para mi hijo, espero te guste.

Enrojezco y le doy las gracias. Él besa mi frente
y me abraza. En la casa ya esperan las mujeres de
la familia, están allí: mi madre, mi abuela materna,
mis tías, las familiares de A.C. y algunas amigas
de ella que no distingo. La anfitriona me saluda de
forma afectuosa, su barriga está grande, tan grande
como la mía en mis sueños.


Leer  ebook en online dando clic abajo

Si  lo que quieres es leerte   el libro en  linea  pues dejame decirte  que lo puedes hacer  dan clic en el  botón de abajo  y te redirige  hacia  donde podras  leerlo  sin ningún  problema  y ya muchos  lo   lo tiene  o lo están leyendo en este momento.

 online


PDF


EPUB


Más  libros del mismo autor

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.

Si en verdad te gusta nuestros libros comparte con un botón de abajo nos ayudará a seguir creciendo muchas gracias por compartir!!!