Saltar al contenido

La Verdad Sobre El Caso Harry Quebert

Genero: Drama

 Sinopsis del libro 

Una novela de suspense a tres tiempos -1975, 1998 y 2008- acerca del asesinato de una joven de quince años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire.

En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor -Harry Quebert, autor de una aclamada novela- y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado y acusado de asesinato al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín.

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.

Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras busca demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz. La verdad solo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido


Ficha técnica del  libro

  • Título: La verdad sobre el caso Harry Quebert
    Genero: Drama

    Tamaño: 2.11MB
    Nº de páginas: 723
    Idioma: Español
    Servidores: Google drive, Zippyshare, y Onedrive

  • Formato: Pdf,Epub,Mobi y más.

Descargar libro de La Verdad Sobre El Caso Harry Quebert en pdf o epub gratis

Hoy deberían concluir las audiciones que han atraído a una cantidad
increíble de aspirantes llegados de toda la zona, hecho que les ha resultado
muy agradable a los comercios de la ciudad. El primer aspirante que ha
tenido el privilegio de entrar en el reparto es ni más ni menos que el famoso
crítico Meta Ostrovski, cuya foto incluimos. Según él, se trata de una obra
crisálida en la que «aquel a quien todos tenían por oruga resulta ser una
señorial mariposa».

Anna, Derek y yo llegamos al Gran Teatro justo antes de que empezase el
tercer día de audiciones. La sala aún estaba desierta. En el escenario solo se
encontraba Harvey. Al vernos llegar, exclamó:
—¡No tienen derecho a estar aquí!
Ni me tomé la molestia de contestar. Me eché encima de él y lo agarré por
el cuello de la camisa.
—¿Qué nos está ocultando, Harvey?
Lo llevé a rastras detrás de los bastidores, en donde no nos vieran.
—En aquella época sabía seguro que era la camioneta de Tennenbaum la
que estaba aparcada delante de casa de los Gordon. Pero le echó tierra
deliberadamente al testimonio del empleado de la estación de servicio. ¿Qué
sabe de este caso?

—¡No diré nada! —vociferó Harvey—. ¿Cómo te atreves a maltratarme así,
mono comemierda?
Saqué la pistola y se la clavé en el vientre.
—Jesse, ¿qué haces? —dijo Anna, intranquila.

—A ver, un poco de calma, Leonberg —dijo en plan negociador Harvey—.
¿Qué quieres saber? Te concedo una pregunta.
—Quiero saber qué es La noche negra —dije.
—La noche negra es mi obra de teatro —contestó Harvey—. ¿Eres tonto?
—La noche negra de 1994 —aclaré—. ¿Qué significa esa jodida «Noche
negra»?

—En 1994 también era mi obra. Bueno, no la misma obra. Tuve que volver
a escribirla entera por culpa de ese memo de Gordon. Pero conservé el mismo
título porque me parecía muy bueno. «La noche negra.» ¿A que tiene gancho?
—No nos tome por idiotas —dije, irritado—. Pasó algo que tenía que ver
con La noche negra y usted lo sabe muy bien, porque entonces era jefe de la
policía: esas misteriosas pintadas que aparecieron por toda Orphea y, luego, el
incendio del futuro Café Athéna y la cuenta atrás que acabó con la muerte de
Gordon.

—¡Desvarías, Leonberg! —exclamó Harvey, exasperado—. ¡Todo eso era
cosa mía! ¡Era una forma de llamar la atención sobre mi obra! Cuando se
crearon esas representaciones, estaba seguro de que La noche negra sería la
función que inaugurase el festival. Pensaba que la gente relacionaría esas
misteriosas pintadas y el anuncio de mi obra y que así sería mayor el interés
general.

—¿Le prendió fuego al futuro Café Athéna? —le preguntó entonces Derek.
—¡Claro que no le prendí fuego! Me llamaron cuando se declaró el
incendio y me quedé hasta mediada la noche, hasta que los bomberos
consiguieron sofocarlo. Aproveché un momento de distracción general para
meterme entre los escombros y escribir La noche negra en la pared. Era una
ocasión de oro. En cuanto los bomberos lo vieron, al amanecer, dio mucho que
hablar. ¡Y lo de la cuenta atrás no era para la muerte de Gordon, sino para la
inauguración del festival, majadero! Estaba convencidísimo de que me iban a
poner de cabecera de cartel y que el 30 de julio de 1994 iba a ser la fecha del
advenimiento de La noche negra, la obra sensacional del gran Maestro Kirk
Harvey.
—¿Así que todo eso no era sino una estúpida campaña publicitaria?
—«Estúpida, estúpida» —dijo muy ofendido Harvey—. ¡No sería tan
estúpida cuando pasados veinte años aún me la mencionas, Leonberg!
En ese momento oímos ruido que venía de la sala. Los aspirantes estaban
llegando. Aflojé la presión.

—No nos has visto, Kirk —dijo Derek—. De lo contrario, te vas a enterar.
Harvey no contestó. Se remetió los faldones de la camisa y volvió al
escenario, mientras nosotros nos esfumábamos por una salida de emergencia.
En la sala empezó el tercer día de audición. El primero en presentarse fue ni
más ni menos que Samuel Padalin, que había ido a exorcizar a los fantasmas y
a homenajear a su mujer asesinada. Harvey lo seleccionó en el acto so
pretexto de que le daba pena.


Leer  ebook en online dando clic abajo

Si  lo que quieres es leerte   el libro en  linea  pues dejame decirte  que lo puedes hacer  dan clic en el  botón de abajo  y te redirige  hacia  donde podras  leerlo  sin ningún  problema  y ya muchos  lo   lo tiene  o lo están leyendo en este momento.

 online


PDF


EPUB


Más  libros del mismo autor

Descarga aquí los libros originales y apoya a los autores.

Si en verdad te gusta nuestros libros comparte con un botón de abajo nos ayudará a seguir creciendo muchas gracias por compartir!!!