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El aleteo de la mariposa (Pdf o Epub) – (02)

Ficha

Título: El aleteo de la mariposa
Autores: Luis A. Santamaría
Serie: II de Ámbar
Editorial: Editorial Alrevés
Fecha: 29 dic 2019
Tamaño: 1.18MB
Idiomas: Español
Literatura: Libros de amor
Páginas: 389
ISBN: 9788460851561
Formato de la descarga: epub y pdf

 Sinopsis

Cierto día del verano de 2006, cuando el pequeño Oli se atrevió a husmear en los resultados médicos de sus padres, una mariposa cualquiera apareció de la nada, y, sin ningún motivo aparente, batió sus alas.

Ese otoño, en Oxford, un solitario agente de policía es atracado mientras dormía, la misma noche que se produce un sangriento asesinato en la otra punta de la ciudad. Ajena a ello, una joven inglesa toca el violín en la calle mientras piensa en un amor imposible del pasado.

En Madrid, un talentoso neurocirujano es acusado del homicidio de su propio paciente, el multimillonario dueño de una famosa empresa. Aparentemente, ninguna de estas historias está relacionada con los sucesos del pasado 12 de octubre protagonizados por Oli y el Yayo.

Leer el primer capítulo:

Se despertó, abriendo los ojos en una fina línea, e inmediatamente después sonó el teléfono. O
quizá fuera el irritante timbre lo que le hizo desvelarse. En cualquier caso, se sorprendió a sí
mismo recostado sobre el sofá de cuero de su salón. Llevaba puesto un traje negro y unos zapatos
a juego, el mismo atuendo que llevaba el día anterior. Hacía calor.

No podía recordar con claridad lo sucedido en las últimas horas, pero se alegró de encontrarse
en casa. El último dato que su memoria registraba era que ya había anochecido cuando salió del
piso, y un vaso de Jack Daniel’s sobre la barra de algún bar constituía la única pista que podía
ayudar a reconstruir la velada. Ese solitario recuerdo hizo que fijara su atención en una botella de
cristal vacía que, frente a sus ojos mareados, reposaba borrosa sobre la mesita delante del sofá.
Suspiró.

Tenía los párpados casi cerrados, pues estaba convencido de que si los abría del todo, sufriría
potentes dolores de cabeza. Intentó moverse, pero tenía el brazo izquierdo dormido y no le
respondía; se había quedado dormido sobre él. Sintió un incómodo cosquilleo en la punta de los
dedos cuando por fin lo liberó con un forzado movimiento de rotación. Después separó con
lentitud la oreja izquierda del cuero negro, dejando a la vista la huella que su propia babilla había
dejado sobre el cojín. Sentía un sabor metálico en la boca, y una incómoda masa pastosa le
impedía salivar. Decidió que lo primero que haría tras atender la llamada telefónica sería lavarse
los dientes. Se incorporó con dificultad, y tras un fuck[1] y un par de shit[2], descolgó el teléfono
con un simple hello[3].

—Soy Carroll. —El llamante hablaba en perfecto inglés. Acto seguido, una pausa—. Espero no
haberte despertado.
El hombre miró a su alrededor, desorientado y con una incipiente jaqueca. Aún era de noche. La
poca luz procedente de las farolas exteriores se colaba por el cristal de la ventana, descubriendo
parte del mueble de estanterías. Un fuerte enfado, seguido de una extraña sensación de agobio e
impotencia, le sobrevinieron cuando siguió con la mirada el haz de claridad. «Desorden» no era la
palabra adecuada para definir lo que vio. Las decenas de libros y discos compactos, los trofeos

de tenis que había acumulado a lo largo de sus años de adolescencia y un par de jarrones
modernos que, si bien no valían una fortuna, tenían un alto valor sentimental, se hallaban
esparcidos por el suelo. Estaban amontonados, abollados y hechos pedazos. Si hubiera seguido
analizando la habitación, habría encontrado también un impacto en el centro de su televisor último
modelo que resquebrajaba las cuarenta y seis pulgadas prácticamente en su totalidad. En un
movimiento instintivo se llevó la mano a la parte de atrás de la cintura, donde solía llevar
encajada su pistola. Se sobresaltó al palpar el vacío en la funda del arma, y suspiró aliviado

cuando la encontró posada sobre la mesita, a unos centímetros de la botella de whisky. Era una
Hekler Koch Compact, un arma de casi 700 gramos con el cargador preparado para balas
Parabellun de 9 milímetros. Ligera, fría y manejable. No recordaba haberla puesto ahí, y eso era
extraño, pues se había acostumbrado a ser consciente de ella en todo momento.
Frunció el ceño

El aleteo de la mariposa – Luis A. Santamaria.epub
El aleteo de la mariposa – Luis A. Santamaria.pdf

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