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Sueños de piedra (Pdf o Epub)

Sueños de piedra (Pdf o Epub)

 Sinopsis

Érase una vez un reino muy, muy lejano donde un príncipe premió a un mago por ayudar a rescatar a una joven en apuros.
Encantador. Lástima que nada de esto sea verdad.

En realidad, el príncipe sueña con gloria y venganza; el mago, con que sus hechizos no sean siempre un desastre y la joven en apuros, con huir de un pasado que la atormenta… y del recuerdo del hombre al que ha matado.

Leer el primer capítulo:

El vacío me recorre también de una manera inesperada. Lo miro, dispuesta a
volver a asaltar su boca, pero él tiene los ojos cerrados y está tenso. Se obliga a
respirar hondo. Sus manos siguen en mi cintura y casi parece que se aferre a ella
como un ancla que evita que un barco se pierda a la deriva.

—Lynne —murmura con voz ronca, con esfuerzo—. Diga lo que diga mi nombre,
no soy de piedra. Y me estás poniendo muy… difícil lo de ser un caballero…
Durante los primeros segundos ni siquiera entiendo de qué me está hablando.
Y cuando comprendo, no me lo creo.

Entreabro los labios y él me mira, casi avergonzado. Y yo… yo casi tengo ganas
de echarme a reír. De diversión, sí, pero también de… felicidad. Nunca nadie me
había detenido, precisamente. Él no quiere solo eso de mí. Si lo quisiera, ¿por qué iba
a pararme justo ahora? ¿Por qué apartarse? Hace ademán de poner espacio entre
nosotros, pero yo lo detengo, obligándolo a mantener sus manos sobre mi cintura.

Él
da un respingo, mirándome, confuso. Yo me echo hacia delante y vuelvo a tocar mi
boca con la suya. Otro escalofrío. No me voy a cansar nunca de la sensación. ¿Qué
más podrá hacerme sentir?
—No tienes que ser un caballero ahora, Arthmael —susurro, contra su boca—.
Está bien.

—Pero…
—Está bien.
Lo beso, como si así pudiera demostrárselo. Porque es cierto. Está bien. Todo está
bien. Creo que es la primera vez también que identifico el deseo corriendo por mis
venas, haciéndome arder. Es la primera vez que quiero ver lo que la ropa esconde. La
primera vez que dos cuerpos pegados no me parecen un castigo. Es la primera vez
que de verdad quiero que alguien me acaricie. Porque si un beso me ha hecho sentir
así, ¿qué no me hará sentir cuando sus labios estén por toda mi piel? ¿Qué no me hará
sentir su cuerpo?

Él puede curarme. Él puede demostrarme que todavía hay una oportunidad para
mí.
—No quiero que te arrepientas de esto… —susurra contra mi boca, un murmullo,
y sus manos ya trepan por mi espalda igual que las mías descienden por su pecho.
—No voy a arrepentirme.
Nos volvemos a besar, con más necesidad que antes. Cuando sus labios tocan mi
cuello no puedo evitar soltar un suspiro hondo. Cuando mis manos se cuelan bajo su
camisa él contiene la respiración. No hay manera de que pueda arrepentirme de algo
así.

En medio de otro beso que se convierte en locura, caemos en la cama, enredados,
pegados, apretados. Me separo de él para observarlo desde arriba, para ver la manera
en que las mejillas se le arrebolan o en que la respiración se le ha turbado por
marcas de nacimiento, en las costillas…

Él traga saliva. Sus dedos suben por mis piernas, arrastrando la tela del camisón
bajo su toque. Dejo que lo haga. Quiero que esas manos me recorran. Que descubran
todo lo que han querido descubrir en este tiempo. Quiero que me muestre lo que es
sentir el placer que siempre he dado, pero nunca he podido recibir.
Alzo los brazos. Con caricias lentas, que se pegan a cada centímetro de mi piel y
encienden todavía más esa necesidad imperiosa de tenerlo cerca, me quita la única
prenda de ropa.

No siento vergüenza cuando me quedo desnuda ante él, aunque sí cuando veo su
manera de mirarme. He visto el deseo de muchos hombres, pero nunca el que aparece
en los ojos de Arthmael.
Puedo confiar en él.

Cojo su rostro. Cerramos los ojos. Volvemos a besarnos. Volvemos a agarrarnos
al otro. Cuando sus manos descienden por mi espalda y sus dientes arañan mi cuello,
tengo que contener un gemido, pero me inclino hacia su oído.
—Que sea como los besos… —susurro, quizá para él, quizá para mí—. Que
sea… como si fuera importante.

Ficha Técnica

Título: Sueños de piedra
Autores: Iria G. Parente & Selene M. Pascual
Serie: I de Marabilia
Editorial: ePubLibre
Fecha: 18 mar 2020
Tamaño: 1.93MB
Idiomas: Español
Páginas: 436
Literatura:
Libros de amor

Isbn: 9803267854328

Formato: epub y pdf

Enlaces de descarga:

Suenos de piedra – Iria G. Parente.epub
Suenos de piedra – Iria G. Parente.pdf