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Breve tratado del corazón (Pdf o Epub)

Ficha

Título: Breve tratado del corazón
Autores: Ana V. Clavel
Editorial: Alfaguara
Fecha: 29 dic 2019
Tamaño: 5.00MB
ASIN: B07Q1DVS2M
Idiomas: Español
Literatura: Libros de Aventuras
Páginas: 378
Formato de la descarga: epub y pdf

 Sinopsis

«El corazón, esa zona secreta donde llevamos inscritos el paraíso y su dolor como un tatuaje profundo.»

En esta novela se entrecruzan los destinos de una mujer que a punto de suicidarse se detiene al pensar que no ha visto el Taj Mahal, de un hombre sometido a una operación del corazón que al salir del hospital descubre que ha dejado de ser el autómata que era, de una joven descuartizada que deambula como alma sin rumbo y de un sicario caníbal, dueño y señor de legiones que habitan en su interior.

Narrada a través de cuatro voces que se suceden como un irrefrenable flujo sanguíneo, los protagonistas de esta historia nos permiten atisbar uno de los mayores enigmas, literarios o no: el corazón humano, ese territorio de claroscuros, deseos y misterios.

El fino entramado narrativo de esta obra de Ana V. Clavel se complementa y resignifica a través de recuadros, apostillas e imágenes, a la manera de un tratado, donde se consignan asombrosos datos médicos e históricos, se expone la otra cara de leyendas y mitos sobre el tema, y se revelan facetas inusitadas del corazón como icono innegable en nuestras vidas.

Leer el primer capítulo:

Tal vez por eso cuando vio a la muchacha de la sonrisa asomada en un aparador, no le dio
importancia al hecho de que el gesto proviniera de una máscara de cerámica neutra, sin pintar. Era
común que las vitrinas en París fueran verdaderos altares a la belleza y al diseño, auténticas
instalaciones artísticas que, si no se encontraban en la sala de un museo de arte contemporáneo,

era tan sólo porque a veces de manera sutil, otras de forma manifiesta, subyacía en ellas una
intención comercial. Sólo eso, porque frecuentemente echaban mano de recursos fotográficos,
plásticos, multimedia de la más alta factura y calidad conceptual. Así era el escaparate de la

muchacha de la sonrisa. Máscaras con su rostro dulce y tenue emergían aquí y allá entre pliegues
de aguas azules y mercuriales. Y en cada rostro inmóvil de ojos cerrados y labios apenas
curveados, sin gota alguna de color, de manera intempestiva surgía la proyección de los rasgos de
una joven que despertaba con los colores de la aurora, sombras tornasoladas para los párpados,
polvos afrutados para las mejillas, pinturas encarnadas para el dibujo leve de las bocas. Y los

rostros ya maquillados y en movimiento guiñaban un ojo, acentuaban la sonrisa, prodigaban besos
volátiles, y de nueva cuenta regresaban a la neutralidad inicial para recomenzar unos segundos
más tarde el proceso de la vida.Poco a poco se dio cuenta de que la muchacha la seguía. Hacía varias calles que la tienda de

maquillajes y productos de belleza femenina había quedado atrás en el barrio de Marais.
Caminaba muy cerca del río, a un costado de Notre Dame, y ahí entre los puestos ambulantes de
una librería volvió a encontrarse con ella. Era sin duda la misma muchacha de la sonrisa tenue. Su
rostro sosegado aparecía ahora en la portada de un libro, acompañado de un título: L’Inconnue de
la Seine.

Hojeó maravillada algunas páginas. Por lo que pudo entender, la “Desconocida del Sena”
había sido una ahogada cuyo cuerpo apareció en el Quai du Louvre a fines del XIX, sin huellas de
violencia, lo que hizo suponer que se había suicidado. Era una ahogada joven que, en vez de un
gesto de amargura o dolor, poseía una sonrisa dulce y enigmática. La habían puesto en exhibición
en la morgue para que sus deudos la reconocieran, lo que no sucedió. Un asistente del médico
forense, fascinado por el rostro de la joven, le hizo un molde de yeso. Al poco tiempo la máscara
apareció a la venta en varios establecimientos y la Desconocida se convirtió en musa de artistas y
profanos.

Sandra decidió comprar el libro en el que se sucedían imágenes inspiradas en la máscara
original y varios relatos fantásticos. En breves segundos se había acostumbrado a la tersura de esa
sonrisa de tal modo que cuando levantó la mirada para pagar, le pareció natural que la cajera se
hubiera contagiado de la magia de la Desconocida y le sonriera de manera sutil y cómplice. Al
salir del establecimiento, la tarde caía dorada sobre las aguas del río.

Siguió su curso hasta
atisbar el Quai du Muséum, en otro tiempo conocido como Quai du Louvre. Al parecer, sus pasos
la llevaban hacia el muelle donde habían encontrado el cuerpo de la Desconocida. Recargada en
un parapeto del Pont Neuf se sumergió en la magia de su voz que le llegaba desde las páginas del
libro que traía consigo: “Creía que una se quedaba en el fondo del río, pero ya veo que vuelve a

subir — pensaba confusamente esta ahogada de diecinueve años que avanzaba entre dos aguas…”.
Se asomó al río, y a pesar de los metros de distancia que la separaban de la superficie líquida,
pudo ver el rostro de la joven, sonriente y con los ojos cerrados, como si se hubiera detenido en la
arcada para saludarla antes de seguir su camino al mar. Porque en realidad era una sirena y quería
llegar al mar. Sandra sonrió y devolvió el saludo. Y entonces se dio cuenta.

Aqui abajo les dejare los enlaces directos para su descarga gratis:

Breve tratado del corazon – Ana V. Clavel.epub
Breve tratado del corazon – Ana V. Clavel.pdf