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La conversión (Pdf o Epub)

Ficha

Título: La conversión
Autores: Grace Wynn
Serie: I de Conversión
Editorial: 13insurgentes
Fecha: 27 dic 2019
Tamaño: 2.23MB
Idiomas: Español
Literatura: Libros de Aventuras
Páginas: 278
Formato de la descarga: epub y pdf

 Sinopsis

Sergio es un chico tímido y solitario, incapaz de relacionarse con las mujeres. Una noche todo empieza a cambiar y se convierte en un seductor nato, dentro de un mundo hostil, donde la delincuencia y lo peor del ser humano formarán parte de su rutina diaria.

En este mundo existen dos formas de sobrevivir: ser víctima o ser verdugo. Sergio hará lo que sea, con tal de proteger a sus chicas y, en especial, a una de ellas.

Leer el primer capítulo:

El sueño.

Miro la noche. Sentado sobre mi cama, a oscuras, en silencio. Miro por la ventana, hacia la
oscuridad que se extiende plácidamente.

Me gusta contemplar el cielo en su inmensidad jaspeado de rutilantes estrellas, de encendidas
brasas desparramadas. Me encanta esa brisa nocturna, que eriza la piel de los amantes y seca el
sudor de los que huyen.

Diría que soy una criatura de la noche, más por placer que por naturaleza.
A través de los cristales vislumbro la silueta de nuestros perros, siguiendo el rastro de algún
zorro. Buen provecho, les deseo.

El ingente bulto del gran tractor y de la cosechadora señala la
existencia de la cerca, que delimita el círculo interior de la granja. Más allá de esta valla de
madera y alambre, los campos y cultivos están abiertos, salvo la parte del ganado.
Me llamo Sergio y todo esto pertenece a mi familia.

Me gusta estar desnudo en la oscuridad, en la intimidad de la gran buhardilla que he convertido en
mi refugio. Nadie sube allí, nadie me molesta. Un nuevo destello llama mi atención. La noche es
terriblemente oscura y está empezando a ser surcada por incandescentes líneas de fuego eléctrico.
La tormenta se acerca.

El silencio es total. Todos duermen en el piso de abajo. Sólo yo me mantengo despierto,
contemplando la majestuosidad de los elementos desencadenados. En realidad, siempre soy el
último en acostarme y el primero en levantarme; siempre ha sido así desde que recuerdo, desde
que aprendí a amar la soledad. Por eso me gusta la buhardilla del desván. Me complace su
tranquilidad, su intimidad, su seguridad…

Mi padre me deja utilizarla, siempre que yo me ocupe de mantenerla limpia. Tenía diez años
cuando abandoné la habitación del piso de abajo, al lado de la de mis padres, para subir aquí
arriba, bajo el tejado de pizarra y dormir mirando las achatadas vigas de madera, inclinadas sobre
la cama.

Me siento aislado de los demás, voluntariamente excluido, sin tener que relacionarme con todos
ellos más de lo necesario. Nadie sube aquí, nadie me echa de menos. ¿Acaso soy un mal hijo? ¿Un
descastado? No lo sé. Puede que sí. Incluso mi madre se ha acostumbrado a esta rutina. Sin duda
me quiere, pero, al menos, le quito trabajo. Yo limpio, hago mi cama y lavo mi ropa. Sé cuidarmesolo. Soy independiente.

Un nuevo relámpago, más potente que los anteriores, ilumina el desván. Por un momento, tengo
una visión completa de mi cuerpo, en el gran espejo adosado a una de las paredes. Mi cuerpo, mi
grandioso y maldito cuerpo, fuente de todos mis problemas…
A causa de él, trabajo más que ninguno de los que viven en la granja; a causa de él, me hice un
solitario.
Me faltan dos centímetros para alcanzar los dos metros, y peso noventa kilos. Tengo diecinueve
años.

Me han llamado demasiadas veces el chico masa en la escuela y no he sabido nunca contestarles.
Soy muy alto y terriblemente obeso. Según mi madre, no soy feo. Poseo rasgos atractivos, pero…
¿Quién puede creer a una madre? De todas formas, aunque fuera bello como un Dios, esa belleza
estaría oculta bajo rollos de grasa y manteca.

Quizás lo más bonito sean mis ojos, pues son claros, muy claros, de un gris tan gris que no parecen
vivos. Mis padres siempre dicen que no saben a quién he sacado ese color de ojos; no pertenece a
nadie de las ramas familiares. Todos somos morenos y de ojos oscuros, salvo mi hermanastra
Pamela, que es pelirroja.
¡Qué importa!

Aqui abajo les dejare los enlaces directos para su descarga gratis:

La conversion – Grace Wynn.epub
La conversion – Grace Wynn.pdf