Saltar al contenido

La habitación de Nona (Pdf o Epub)

Ficha

Título: La habitación de Nona
Autores: Cristina Fernández Cubas
Editorial: Grupo Planeta
Fecha: 29 dic 2019
Tamaño: 0.53MB
Idiomas: Español
Literatura: Libros de Historia
Páginas: 489
ASIN: B00V5ELDKQ
Formato de la descarga: epub y pdf

 Sinopsis

Una niña siente una envidia creciente hacia su hermana Nona a quien todo lo que le ocurre es “especial” y, lo que es peor, le ocurre a escondidas. Una mujer al borde del desahucio confía en una benévola y solitaria anciana que le invita a tomar café. Un grupo escolar comenta un cuadro, y de repente alguien ve en él algo inquietante que perturba la serenidad del momento.

La narradora se aloja en un hotel madrileño y al salir vive un salto en el tiempo… Cristina Fernández Cubas revisita la infancia y la madurez, la soledad y la familia, la cotidianidad de nuestras casas y nuestras ciudades y nos descubre que en todos ellos tal vez aniden inadvertidos el misterio, la sorpresa y el escalofrío.

Leer el primer capítulo:

La verdad es que yo hubiera preferido un hermano, pero no me costó demasiado
conformarme con Nona. De pequeña, parecía una muñeca. Tenía la piel muy fina, los ojos
achinados y los labios gruesos. Cuando dormía —y sus ojos desaparecían formando una raya—
abría la boca y la dejaba así mucho rato, como si no pudiera cerrarla o estuviera a punto de
decirnos algo, ella que aún no sabía hablar y que tardaría más de lo razonable en pronunciar

palabra. A mí me gustaba su boca, tan carnosa, tan grande. Y a la abuela también. «Tiene los
labios de Brigitte Bardot», dijo un día junto a la cuna. Y luego me explicó: «Brigitte es una
estrella de mi época. Una artista francesa». La abuela era muy alegre. Y le gustaba quedarse con la
parte amable de las cosas. Por eso, tiempo después, cuando Nona por fin empezó a hablar y

notamos que arrastraba las erres con voz gangosa, meneó la cabeza sonriendo. «Igual que
Brigitte», dijo entonces. Y fue probablemente su seguridad, la sonrisa que jamás se desdibujaba
de sus labios, lo que me llevó a creerla a pies juntillas y a cometer la primera tontería de mi vida.
Aquella misma tarde en el colegio conté con orgullo que tenía una hermana francesa y especial. Lo
conté varias veces. En clase, en el recreo, en el autobús escolar… Y seguramente presumí

demasiado. Porque días después unas amigas vinieron a casa a jugar, preguntaron por ella, la
llamé, y enseguida, nada más fijarme en sus caras, comprendí de golpe varias cosas. Que Nona no
era francesa, en primer lugar. Y, sobre todo, que la palabra «especial» no significaba forzosamente
algo muy bueno.

Apenas nos llevamos tres años, Nona y yo. Y hasta que cumplió los cuatro jugábamos y
dormíamos juntas. Pero algo ocurrió para que de repente se cambiaran las tornas y yo me
convirtiera en la hermana menor. Nona empezó a roncar. Y comía mucho; devoraba. La ponían arégimen y ella,

por las noches, atacaba y devastaba la nevera. También almacenaba provisiones en
su nuevo cuarto, en una especie de despensa clandestina que por más que buscáramos y
buscáramos no logramos descubrir jamás. Sin embargo, a pesar de estar mascando todo el rato y
engullir alimentos sin medida, no sólo creció a lo ancho, como temían mis padres, sino que, al

mismo tiempo, me superó en altura. Eso no me gustó; a nadie en mi situación le habría gustado.
Sobre todo por su más inmediata consecuencia. La de transformarme de pronto en hermana menor.
En su heredera. Y a partir de entonces la ropa que le quedaba corta o estrecha pasó a ser mía. Una
vergüenza.

Quien yo me sé me dice que en este punto mis padres fallaron. (Quizá después me decida a
hablar de quien yo me sé.) Que aunque los tiempos no estuvieran para derroches y heredar entre
hermanos sea una práctica habitual en las familias, hubieran debido considerar mi edad. Y una vez
más no le falta razón.

Aqui abajo les dejare los enlaces directos para su descarga gratis:

La habitacion de Nona – Cristina Fernandez Cubas.epub
La habitacion de Nona – Cristina Fernandez Cubas.pdf