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Belleza capturada (Pdf o Epub)

Ficha

Título: Belleza Capturada
Autores: Magenta Perales
Editorial: Ediciones encuentro
Fecha: 30 dic 2019
ASIN: B07Y3VYDSC
Tamaño: 0.58MB
Idiomas: Español
Literatura: Libros de Terror
Páginas: 278
Formato de la descarga: epub y pdf

 Sinopsis

Arrodíllate.
Sométete.
Obedece.

Un desconocido me había secuestrado.
Y aún, no soy su prisionera.
No soy de él.
Sino de otro.

Él es sólo el adiestrador.
Mi torturador. Mi instructor.
Mi amo… aún no lo conozco.
Ni lo conoceré.

No me encierran las paredes.
No me retienen las cadenas.
Es su voz. Sus ojos.
Su fuerza.

No pertenezco a aquel me compra.
Sino a aquel que me adiestra.
Y es mi trabajo que se enamore.
Que me desee.

Solo así podré estar con él.
A sus pies.
Y no a los de otro.

Leer el primer capítulo:

El día siguiente, así como el resto, el trabajo de Erik consistió básicamente en seguir y estudiar
los movimientos de Lorena. Como se trataba de una chica con un horario bien establecido, no fue
demasiado difícil aprender qué hacía y cuándo lo hacía.

Erik se memorizó la hora de entrada y de salida, las veces que salía a almorzar y también esas
ocasiones que aprovechaba para comprarse un café en un local no muy lejos de su oficina. Guardó
en su memoria los compañeros con los que más hablaba y también la ropa que usaba los viernes
casuales. Prácticamente sabía todo de ella sin haberle dirigido la palabra.

Uno de los momentos que más les gustó, fue verla entrar a una peluquería. Ella lucía ese
cabello largo y rojizo, aunque pareció que no estaba muy conforme con él. Llegó a leer que Lorena
estaba preparando un cambio y parece que tuvo que ver con un asunto de imagen.
Esperó en el coche mientras ella estaba adentro. Salió un par de veces para tomar café y
comerse algo. Le llamó la atención la cantidad de mujeres que estaban allí, como desesperadas en
la misma faena, verse bellas.

En una de esas veces, la miró de reojo. Ella estaba sentada en el sillón, lista para ser atendida
y justo allí estaba mostrando una foto de lo que quería como resultado final. La estilista asintió
con una amplia sonrisa y de inmediato se fue a buscar sus implementos de trabajo.
Erik volvió al coche porque tampoco podía pasar por un acosador. Se sentó y se dispuso a
beber y a comer y hacer tiempo.

Se quedó allí por un rato hasta que la vio salir del local. Aquella
imagen de ella le voló los sesos, le rompió las retinas. No pensó que fuera posible que se viera
más bella de lo que ya era.
El cabello de Lorena, rojizo intenso, ahora estaba a la altura de su cuello. Las ondas naturales
se acentuaron por la longitud, así que tenía un aire más juvenil y también sensual. Ella salió con
una gran sonrisa y con un lenguaje corporal que denotaba seguridad. Claro que estaba contenta con
el resultado final.

La boca de Erik casi le llegó al suelo. Ese corte de cabello pareció acentuar todos los rasgos
bellos de su rostro. Se sintió como un niño, maravillado por ese espectáculo de mujer.
En cuanto se espabiló, encendió el coche con cuidado para seguirla de nuevo. Ella caminó unas
cuantas calles hasta que llegó a un café. Se sentó en una mesa apartada y llamó al mozo. Pidió algo
que Erik no pudo descifrar y se dispuso a esperar con tranquilidad.

En ese momento, Lorena apoyó su quijada sobre parte de la palma de la mano. Se dispuso a
ver a la gente y todo lo que había alrededor. Tenía esa expresión se maravilla y agrado, como de
alguien que se hubiera puesto unos lentes rosas para ver la vida.
Erik sacó su móvil y comenzó a fotografiarla. Aunque no era demasiado experto en el tema, lo
hizo con la excusa de que le mostraría a su jefe los avances que había hecho en cuanto a la tarea
que le había encargado.

Se quedó allí hasta que la vio partir. Pensó que lo mejor que podía hacer era no seguirla más,
al menos en ese día. Estaba cansado y confundido, para decir no menos.Cada cierto tiempo le decía a su jefe todo lo que había averiguado sobre ella. Solían hacerlo
en la oficina, en el descaro de ese ambiente de trabajo y a la vista —y oídos- de todos Erik trataba
de ser tan descriptivo como le fuera posible, así no tendría que repetir los detalles sin parar.
—Muy bien, muy bien. Creo que tenemos buena información al respecto. Me parece que
podemos continuar con la otra fase.

—¿Cuándo sería conveniente implementarla?
—Uhm, eso estuve pensando desde que me comenzaste a hablar sobre su rutina. Bien, es mejor
que la dejes de seguir, ya quedó más que demostrado que tiene una fuerte costumbre, así que creo
que es conveniente que nos concentremos en otra cosa.
—¿En qué, sr. Mallory?

—En el lugar en donde la tendrás. Tu casa es poco conveniente, como habrás notado, así que
hay que acondicionar un sitio sólo para que esté ella. Un lugar lo suficientemente alejado para que
no haya temores ni preocupaciones de fisgones. Pensé en la cabaña que está en las afueras de la
ciudad.

Aqui abajo les dejare los enlaces directos para su descarga gratis:

Belleza Capturada – Magenta Perales.epub
Belleza Capturada – Magenta Perales.pdf