Saltar al contenido

Festín de buitres (Pdf o Epub)

Ficha

Título: Festín de buitres
Autores: Alfonso López Araujo
Editorial: Books Factory
Fecha: 01 ene 2020
Tamaño: 0.83MB
Idiomas: Español
ASIN: B01BVOL2GO
Literatura: Libros de Terror
Páginas: 213
Formato de la descarga: epub y pdf

 Sinopsis

Un joven ejecutivo bancario, que maneja cuentas de gente muy importante en la sociedad local, aparece muerto en su departamento, sin que ninguna posta pueda llevar a descubrir quien lo hizo o por qué. Una hora más tarde, un famoso sicario colombiano, conocido por cuidar al máximo de su persona y de los detalles de su trabajo, es atropellado por un carro fantasma y su autopsia revela que, extrañamente y no acorde con su personalidad ni modus operandi, estaba drogado al momento de su muerte. Luego de algunas averiguaciones, la conclusión a la que llega la Policía es inmediata: este joven sicario, de sobrenombre Mortiño, fué el autor del crimen. Lo que no se sabe es ¿por qué?.

La amistad de Gabriel Tomás Sánchez con el Mayor de Policía Ramiro Recabarren, Jefe de la Unidad de Lucha contra el Crimen Organizado, lo lleva a involucrarse en este caso, conjuntamente con su joven y brillante pupilo Carlos Maldonado.
Al adentrarse en la solución del crimen, empiezan a descubrir una trama de corrupción que podría impedir el acceso al poder de un candidato, al parecer honesto y con ideas capaz de lograr el progresoy bienestar de su pueblo.

Nos encontramos con una novela que mezcla romance, investigación policial, corrupción política y narcotráfico. Elementos presentes en nuestras sociedades del Siglo XXI. Gente con principios, morales y éticos, frente a malandrines que ponen al poder (político-económico) por sobre cualquier otra consideración, inclusive por sobre el valor de la vida humana.

Leer el primer capítulo:

―Mi amor, te noto un poco tenso últimamente. ¿Hay algo en la campaña que te moleste o que
creas que se está llevando mal?―, le dijo Beatriz a “Cap” cuando se retiraron a su habitación,
luego de despedirse de sus hijos.

―Sí. A ti no te lo puedo ocultar. Creo que tenemos a uno de los estrategas políticos más
brillantes del país, como es Rodrigo, pero… ¡es como un toro que embiste al capote sin dudarlo
dos veces! Es, además, notoria su falta de escrúpulos y eso a mí me molesta. Y Oswaldo, cuando
interviene, es para bajar el tono de la discusión pero, en definitiva, lo acolita. Y tú me conoces.
Esa no es mi concepción de lo que debe ser el juego político.

―Lo sé, Alejandro, pero como él te lo dijo, deplorablemente la política no es materia para
monjitas de la caridad. A ratos me he puesto a pensar si tú y yo no somos más que una pareja de
quijotes ingenuos, que pensábamos que podíamos cambiar el mundo con decencia y
caballerosidad. Rodrigo nos está enseñando que el mundo de la política es un poco más rudo de
lo que nos imaginamos. ¿Será que nos equivocamos al entrar en este juego?

―Ojalá no terminemos siendo arrastrados por la corriente. Te debo confesar que, aunque
tarde, he llegado a la conclusión que hay otros motivos por los que Rodrigo y Oswaldo están con
nosotros en esta campaña. No los conozco todavía, pero debo descubrirlos. Seguramente, son de
índole económica. Para empezar, quiero involucrarme en el tema de la financiación de la

campaña. Quiero saber quiénes nos están apoyando y por qué. Debo conocer de dónde salen los
fondos para la campaña dado que, si hubiera algo extraño, el responsable en última instancia seré
yo.
―No creo que haya nada raro en ese campo pero, si eso te tranquiliza, personalmente me haré
cargo del tema. Que sirvan para algo mis conocimientos de contabilidad y gestión presupuestaria,
materias en las que, si el señor candidato recuerda, quien habla sacaba mejores notas en la
universidad.
“Cap”, con una sonrisa de oreja a oreja, contestó:
– De acuerdo, señora geniecito. Confío en ti esa tarea.

Mientras tanto, en el despacho de Oswaldo, éste y Rodrigo, con un vaso de whisky en la mano,
conversaban muy entretenidos de las incidencias de la campaña y cómo el candidato traslucía,
cada día que pasaba, más y más su ingenuidad que en ocasiones, les parecía, rayaba en la tontería.
Aunque Alejandro, de tonto no tenía un pelo.

Cuando estaban por terminar su plática, Oswaldo confesó cuál era su sueño: al finalizar el
Gobierno de Capdevila, quería retirarse al sur de Europa, no sabía si a Montecarlo o a las
Canarias, a tomar el sol, estar con mujeres lindas y disfrutar del buen vino y de la buena mesa.
―Jeje, ¡es en lo único que piensas, gordinflón!―, respondió Rodrigo―. Para que puedascristalizar tu

sueño, dentro de poco vas a ver como, por una genialidad mía, la campaña de
Zambrano terminará por derrumbarse y, así, nos aseguramos de una vez por todas el triunfo.
―Cuéntame, ¿qué hiciste o, mejor, qué vas a hacer?
―Todo a su tiempo, profesor. Todo a su tiempo.

Aqui abajo les dejare los enlaces directos para su descarga gratis:

Festin de buitres – Alfonso Lopez Araujo.epub
Festin de buitres – Alfonso Lopez Araujo.pdf