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Proyecto Trópico de Cáncer (Pdf o Epub)

Ficha

Título: Proyecto Trópico de Cáncer
Autores: Rafa García Salas
Editorial: Acantilado
Fecha: 01 ene 2020
Tamaño: 0.74MB
Idiomas: Español
Literatura: Libros de Terror
Páginas: 256
ASIN: B0831RJMHC
Formato de la descarga: epub y pdf

 Sinopsis

Dicen que de buenas intenciones está plagado el camino al infierno. Ése fue precisamente el comienzo de todo. Una idea genial, cientos de millones en investigación, un avance médico sin precedentes, la capacidad de jugar a ser dioses.
Pero algo insospechado salió mal y, lo que debería haber curado al mundo, se volvió en su contra dispuesto a matarlo.

No hay remedio, no hay posibilidad de esconderse, todos estamos expuestos. Olvídate de lo que sabías, pensabas o creías. Las reglas del juego han cambiado, ya solo queda correr y rezar por sobrevivir.

Leer el primer capítulo:

Pero nadie podía salvarnos, porque todos estábamos condenados. Por increíble que fuera, la
epidemia traspasó fronteras. Un solo viajero antes de su transformación bastó para desplegar el
mal en Europa. Todo el continente americano, Europa y Asia fueron transformándose en un paraje
inhóspito lleno de muertos vivientes y humanos que, en su necesidad por sobrevivir, se
deshumanizaban cada día más. Solo Oceanía y África parecían estar resistiendo, al menos los

primeros meses, después se dejó de tener noticias de ellos, después se apagaron las televisiones,
las tecnologías, las grandes comodidades a las que nos habíamos habituado. Supermercados
vacíos, escuelas sin niños, oficinas abandonadas, las calles desiertas. Los pocos valientes que se
aventuraban a salir eran delincuentes o alborotadores, además de algunos pocos atrevidos
movidos por la necesidad que robaban en tiendas y otros hogares descuidados.
—¿Qué haremos cuando ya no quede nada? —resoplaba Mía acariciando asustada la cabeza
de David.
—Tenemos que ser inteligentes y organizar bien nuestros recursos. —explicaba papá tratando
de mantener la calma. —Tenemos comida para varias semanas, el tanque de agua está lleno,
nuestra casa protegida y la huerta aún da algunas frutas y verduras que pueden ser de utilidad.—Habría que levantar una protección para eso. Aunque se han escuchado algunas revueltas y

la mitad de la gente ha abandonado la ciudad no tardarán en llegar saqueadores. —Oliver,
pensando en su mujer y su hijo, siempre parecía tener mayor iniciativa y seguridad.
—Me da miedo que salgáis de casa. —lloraba Mia.
—Es el jardín trasero. A plena luz del día, si salimos los cuatro para cubrirnos, podremos
trabajar sin problema.
—Tenemos hacha, cuchillos, la vieja escopeta de caza y el revólver del abuelo. —puntualizó
Daniel, el siempre protector de la vida y la naturaleza a quien el miedo empezaba a hacer
tambalear sus ideales puritanos.

—De todas formas, no habrá más remedio que salir a buscar algo de material para crear ese
fuerte. Madera y rejas. Además, necesito salir. —añadí ante la mirada atónita de todos.
—¿A dónde? —quiso saber mi padre con la preocupación descoloriéndole el rostro.
—Sabéis que tengo una cepa del virus en la nevera del garaje. Estas semanas de aislamiento
he seguido trabajando en ella, pero necesito más, necesito más detalles sobre esta mutación. Hay
un viejo colega médico y científico que ahora trabaja en el instituto de anatomía forense de Dallas
con el que estuve hablando sobre el tema. Tengo que ir a verle. —zanjé sabiendo que sería
cuestionado de inmediato.

—¿A Dallas? Eso está a cuatro horas y media en coche. ¡No sabemos cómo estará esa
ciudad! Me parece una locura. —espetó Mia dejándose llevar por el pánico.
—Sea como fuere, Mia. —miré a todos para, igualmente, hacer entender mi posición. —No
podemos simplemente encerrarnos aquí de por vida. Tendremos que buscar formas de seguir
subsistiendo con cierta calidad y, lo que es más importante, encontrar soluciones.
—Y tienes que hacerlo tú… —mi padre me miraba con cierta pena, sabiendo la cantidad de
pensamientos que amedrentaban mi mente.
—Yo fui parte de la creación de este virus. Tengo que intentarlo. —me encogí de hombros
resignado.
—Voy contigo. —Daniel dio un paso adelante.

—Pretendo ir y volver en el día. Mia y papá os necesitan a los dos, me quedaré más
tranquilo. —ordené con una entereza hasta entonces desconocida para mí.
—Está bien. Te conozco y sé que no podremos hacerte cambiar de parecer. —mi padre se
rindió sin ofrecer más batalla, sabía lo cabezota que podía llegar a ser. —Pero te llevas la
camioneta de Oliver y la escopeta. Déjame también que apañe las líneas de comunicación de
nuestros walkies para poder estar conectados. Hace días que los teléfonos no sirven para nada.
—Está bien. —sonreí agradecido.

Aqui abajo les dejare los enlaces directos para su descarga gratis:

Proyecto Tropico de Cancer – Rafa Garcia Salas.epub
Proyecto Tropico de Cancer – Rafa Garcia Salas.pdf