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Lo sigo intentando

 Sinopsis

¿Has estado alguna vez enamorada de la persona que no se merecía tu cariño? ¿Has conocido al chaval perfecto a lo largo de una noche de diversión y por la mañana siguiente has comprobado que de perfecto tiene poco? ¿Tu vida está repleta de mucha rana y poco príncipe? Si tus contestaciones son afirmativas,

tienes frente a ti una novela donde te vas a sentir identificada y comprendida merced a las aventuras que vive la protagonista al lado de sus 2 grandes amigas. Nayara es una muchacha de 31 años poco afortunada en el amor. Ha perdido la fe de hallar a su media naranja y formar una familia junto a él.

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Vive volcada en sus 3 trabajos sin contar con prácticamente de tiempo libre. Un domingo por la mañana padece un pequeño accidente chocando su vehículo contra un increíble deportivo que es conducido por un muy guapo mas pedante hombre que resulta ser conduzco de la Fórmula Uno. La relación no puede iniciar peor y debido a ese accidente sus vidas comienzan a coincidir dando paso a instantes cargados de

diversión, picardía, pasión e inclusive amor. La protagonista viaja a una aldea Africana al lado de sus 2 mejores amigas donde su abuela, fallecida hace 3 años, dedicó una gran parte de su vida a asistir a aquellas personas que tanto lo precisan. Las 3 se encaran a situaciones complejas como asistir a una mujer a dar a luz con la única ayuda de sus manos o bien meterse en el río de madrugada, con un pequeño en brazos inconsciente debido a la fiebre que padece,

e procurar bajarle la temperatura anatómico. Nayara siente muy cerca a su abuela merced a la conexión que tienen los campesinos con sus espíritus, sus dioses y sus fuerzas divinas. La vida de la protagonista no será de nuevo exactamente la misma, va a ser más terrenal y pasional y todo va a tener considerablemente más sentido. Con «Lo prosigo intentando» descubrirás el valor de la amistad y del amor auténtico.

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Todos reímos por el comentario y las enfermeras ríen todavía
más, no sé si están impresionadas por el guapo doctor o bien por el atrayente
paciente mas está claro que ahora están encantadas de la vida. —
Pasarás acá la noche, en observación, puesto que al haber perdido la consciencia
prefiero tenerte observado a lo largo de un día para asegurarnos que estás bien, si ves
que te mareas, que tienes ganas de devolver o bien cualquier cosa afín pulsa el
botón de llamada, ¿conforme?
—Gracias doctor.
Seguiremos con los calmantes a fin de que no aprecies demasiado el dolor.
—Muy bien.
—¿Has comido?
—No, ya antes de la carrera jamás para no hacer la digestión y no tener la
sangre en el estómago, solo tomo.
—Pues ahora te vamos a traer el alimento.
—Gracias. —El equipo sanitario sale de la habitación y las enfermeras
vuelven a mirar por última vez a Leandro. —¿Vosotros habéis comido?
—Nosotros sí.
—¿Y Nayara?
—También, he comido mientras que veía la carrera en la protectora.
—Leandro nos afirmó que eres voluntaria en la protectora que está en las
afueras de Barcelona, ¡qué bien que todavía queden personas como !
—Gracias, lo cierto es que trabajo en 3 sitios diferentes y sin tipo
de duda el que más me agrada y más me satisface es el de voluntaria, me
encantan los animales y el cariño incondicional que dan a quienes les
cuidan.
—Eso es realmente bonito, asimismo nos contó lo que hiciste con tus amigas en
África, me agradaría cooperar en la causa y estoy presta a acompañarte en
tu próximo viaje.
—Eso sería excelente, las personas que viven en esa zona están muy necesitadas
y no disponen de recursos ni mucho menos de lujos, mueren por
dificultades de salud que acá con unas simples pastillas nos lo
resuelven. Los pequeños padecen malnutrición y ver lo civilizados que son y de qué forma
hacen cola en silencio y sin que absolutamente nadie se lo afirme para percibir una sola galleta
es digno de ver. Aprendí mucho de ellos y un trozo de mi corazón se quedó
viviendo allá.
—Es hermoso todo cuanto afirmas, me encargaré personalmente de colectar
fondos para asistirles.
—Muchas gracias, nosotras nos fuimos cargadas con 6 maletas llenas de
productos de primera necesidad mas eso temporal y significa pan para el día de hoy y
apetito para mañana. Necesitan ser independientes y poder valerse por sí
solos.

—Déjalo en mis manos que vas a ver todo cuanto haremos por esa
gente. —Leandro mira a su padre y se intercambian una mirada llena de
complicidad. Suena el teléfono de Leandro.
—¡Hola hermano! Sí estoy bien despreocúpate, están acá papá, mamá y
Nayara. —¿Pero qué sucede que en esta familia ya me conocen todos? Parece
ser que sí. —Estamos en la 313 de la clínica Tulins, no es preciso que
corráis puesto que estoy bien. Vale hasta el momento.
—¿Qué afirma tu hermano?
—Que vienen para acá inmediatamente. —¡Venga, conoceré a la familia
entera en cuestión de minutos!
—Pedro me ha dado recuerdos para ti.

—Qué majo es ese hombre. Es el dueño de la protectora y conoce a
Nayara desde hace muchos años, es quién salía en el anuncio asimismo.
—¡Me encantó el anuncio! Allí se apreciaba lo mucho que te agradan los animales
y qué temor el caimán y las víboras.
—Se llama Mordisquitos y ya no está en la protectora, se lo han llevado al
Zoo y allá va a estar mucho mejor y referente a las víboras solamente es
preciso varios conocimientos sobre de qué forma tratarlas y cuidarlas, es
esencial no enseñar temor, si dudas frente a un animal te atacará para tomar el
mando de la situación, si bien eso asimismo pasa con los humanos. —Todos
ríen ante mi comentario y Leandro me besa en la mano. Una enfermera muy
mona le trae el alimento a mi novio, la deja encima de la mesa y con una extensa
sonrisa se la acerca a la cama.
—¡Qué aproveche!
—Gracias. No está mal ensalada y paella.
—Lo llego a saber y te traigo algo del restaurant.
—No te preocupes papá que está bueno. —Leandro se come el alimento y el
iogur.
Me llevo la mesa al mismo lugar donde estaba y me vuelvo a sentar al lado de mi
amado. Se abre la puerta y entra el doble de Leandro, son iguales y semejan la
misma persona. Sabía que tenía un hermano gemelo mas no que se pareciesen
tanto.
—¡Joder tío menudo susto me he llevado! ¿Estás bien?
—Sí estoy bien. —Los hermanos se abrazan y se dan 2 sentidos besos, qué
imagen tan bonita. Una muchacha joven acompaña al hermano y saluda a los
progenitores.
—Mira Nayara es Victoria la mujer de Nicolás. —La muchacha se aproxima y
nos damos 2 besos. —Nico cariño es Nayara. —Dice la madre
sonriendo a sus hijos, los hermanos se sueltan y me acerco a Nico para darle
2 besos mas me da un fuerte abrazo y 2 sonoros besos.
—Nayara, te presento a mi hermano Nico, asimismo conocido como Oso
Amoroso.

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