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Los naufragios del corazón

 Sinopsis

La joven George siempre y en todo momento ha veraneado en el pueblo de la costa bretona donde vive Gauvain. Ambos se conocen desde el momento en que eran pequeños. Con el tiempo, se ha transformado en un ramplón marinero que, teóricamente, no debería interesar lo más mínimo a alguien como , parisina, universitaria y de buena familia. Sin embargo, una noche, los 2 se van a dejar llevar por una atracción tan poderosa que ignorará cualquier convención social y que, inevitablemente, los unirá en secreto de por vida.

La escritora Benoîte Groult, conocida entre otras muchas cosas por su reivindicación de los derechos de la mujer, deseó en esta novela dar voz a un personaje femenino de forma profunda libre y, a través de él, recrear el lenguaje de la pasión y la sexualidad femenina. Al tener como protagonista a una mujer independizada que cuenta su deseo y sus experiencias con toda claridad, un terreno de forma tradicional reservado a la visión masculina, la obra se transformó en un escándalo cuando se publicó en los años ochenta. Sin embargo, en nuestros días se considera una de las grandes historias amorosas de la narrativa francesa moderna.

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De hecho, esa correspondencia solo sirve para poner en patentiza la
extrañeza de nuestra relación: Gauvain no ha dejado huellas perceptibles en mi vida y
no conoce ninguno de los lugares en los que he vivido, salvo la casa de mi
niñez. Él solo es mi vida soñada y le escribo de un país donde todo es
posible y donde nada es cierto. Pero necesito ese intercambio: los prestigios
de la escritura, de toda escritura, con tal de tener un mínimo de técnica,
generan su efecto, aun en alguien para quien hasta hace poco redactar
significaba solo dar noticias. Le voy quitando la vergüenza poquito a poco,
escandalizándolo justo lo bastante para despertarlo a ese género de
placer, pues de momento se nos niegan todos los otros.
Proyectábamos toparnos en Casamanza, una semana o bien 2, cuando su
campaña del atún tocara a su fin y antes que se reuniera con su familia en
Larmor. Esa obligación de toparnos lejos de nuestros hábitats respectivos
no me disgustaba, puesto que agregaba más irrealidad a nuestra historia, que indudablemente
era la condición de su supervivencia.
Ya habíamos quedado para finales de abril en Dakar, lugar desde el que
debíamos bajar hasta la Casamanza en un navío que había alquilado
Gauvain.

Pero el dos de abril Marie-Josée padeció un grave accidente de tráfico en la
carretera de Concarneau y su hijo pequeño, Joël, fue trasladado a Rennes con
fractura de cráneo, en coma.
Gauvain me llamó por teléfono a París, sin decir una palabra sobre sus
sentimientos, como es costumbre, sencillamente para prevenirme fríamente de
que no podríamos viajar juntos ni vernos, de momento, conforme agregó, al
menos. Seguramente debería pasar su permiso, 3 meses, en Larmor.
«Te escribiré», concluyó, ya antes de colgar de forma rápida. Las comunicaciones
son caras desde Senegal.

Sin duda debido al hecho de nuestra relación desencarnada, jamás llego a
sentir en mi vida real la decepción y la pena que afectan a mi vida soñada. Y
además de esto he de confesar que, en cierta manera, me calma poder recobrar esas
vacaciones de Semana Santa para Loïc. Las actividades cariñosas se viven
siempre y en todo momento a cargo de las actividades maternales o bien profesionales, lo que hace
que una se sienta continuamente culpable. Todavía no le he dicho nada a
Sydney… Me alegro. En ocasiones la cobardía tiene recompensa.

Este cambio de programa asimismo me dejará acoger a Ellen, que viene
a Francia más orgasmóloga que jamás. Su libro marcha realmente bien en América,
mas su vida de pareja está en caída libre. En ocasiones cuesta digerir el éxito de
una esposa, especialmente cuando está basado en el sexo y lleno de ejemplos y
anécdotas de los que el falo de Al no es exactamente el protagonista. La gente
le lanza miradas lúbricas o bien compasivas: ¿es el que practica el ventilador
chino? ¿Y el vibrato acelerado de muñeca? ¿Es a él a quien ha hecho Ellen lo
del pubocoxígeo que aparece descrito en la página 74?

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