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Mudar de piel (Pdf o Epub)

Ficha

Título: Mudar de piel
Autores: Marcos Giralt Torrente
Editorial: Anagrama
Fecha: 01 ene 2020
Tamaño: 0.71MB
ASIN: B07FMCRQWZ
Idiomas: Español
Literatura: Novelas Románticas
Páginas: 278
Formato de la descarga: epub y pdf

 Sinopsis

Imaginemos a nueve narradores reunidos para contar cada uno de ellos, sin callarse nada, una historia relevante de su vida. Historias de infancia compartidas con sus padres y hermanos, o historias de su pasado reciente vividas con sus parejas e hijos. Al igual que los narradores de esa escena imaginada se contagiarían de un tono similar dictado por el tema y las circunstancias, las nueve historias reunidas en este libro se sirven de un lenguaje común para hilar con tramas diversas un tapiz nada convencional de los subterráneos del afecto. Algunas conforman cuentos canónicos y otras fuerzan las fronteras del genero para erigirse en auténticas novelas bonsái, pero en las nueve late, junto al engarce de ecos sutiles, el mismo afán de desnudar la realidad para dejarla tal como se nos aparecería en un breve instante de revelación.

Con la agudeza y precisión que caracterizan su obra, Marcos Giralt Torrente se adentra de nuevo en las relaciones familiares demostrando sus grandes dotes para perfilar la psicología –en ocasiones contradictoria– de unos personajes enfrentados a sus miedos y anhelos. Padres intermitentes, madres esquivas, adolescentes que se asoman desconcertados al mundo adulto, niños cómplices, hermanos y

hermanas unidos por lazos difíciles de disolver, reencuentros inesperados, engaños, sombras ominosas, ausencias irreparables, amores imperfectos y, en general, ese lento encaje de las complejidades de la vida al que nos expone la convivencia con el espejo de nuestros allegados.
Sin excesos melodramáticos, pero también sin contemplaciones, con una mirada a la vez desapegada y compasiva, acompañada siempre de una escritura virtuosa, atenta a las modulaciones y los matices, el autor explora las entrañas de la intimidad y sus grietas y nos brinda nueve narraciones excepcionales.

Leer el primer capítulo:

Vivíamos a las afueras en una urbanización formada por diez bloques iguales de viviendas.
Disponíamos de un gran jardín comunal, y en una zona acotada, de un club deportivo con piscina
olímpica, cancha de baloncesto y tres o cuatro pistas de frontón y tenis. Entonces, mediados de los
años setenta, ese tipo de promociones inmobiliarias que hoy proliferan en casi todos los suburbios

no abundaban tanto. Era un barrio acomodado. Había un garaje subterráneo con dos plazas de
aparcamiento previstas para cada vecino y una gran central térmica, también subterránea, que
alimentaba de agua caliente los radiadores y los grifos de las casas. La chimenea metálica por la
que se liberaba el vapor de la combustión era visible en la fachada trasera del edificio vecino del
nuestro. Como el colegio público al que la mayoría de los niños acudíamos, un colegio abierto a
propósito para cubrir nuestras necesidades, se erigía en un solar anexo a la colonia, no

necesitábamos transporte para ir a clase. Nos llevaban y recogían las muchachas de casa o íbamos
solos, cuando ya tuvimos edad. El resultado es que, si no estábamos en el colegio o llovía,
pasábamos casi todo el tiempo fuera. Montábamos en bicicleta y en patín, jugábamos al béisbol, al
fútbol y al rescate: nos dividíamos en dos equipos, uno de ladrones y otro de policías, y los
policías perseguían a los ladrones. Naturalmente nadie quería ser policía. Jugábamos niños y
niñas juntos. El ambiente, contagiado del optimismo de la época, se asemejaba al de una especie

de Arcadia donde los únicos peligros provenían de la propia imprudencia, y ya se sabe que los
niños, en cuanto ganan autonomía, son por naturaleza osados. Los lugares para serlo no eran
tantos, pero les sacábamos partido. Había locales dispuestos para futuros comercios en los bajos
de los edificios, locales en obra viva, con hierros oxidados, ladrillos cortantes y agujeros en el
solado por donde se hundían las bajantes de las cañerías y los conductos de la calefacción, y uno
de nuestros entretenimientos preferidos era saltar los muros protectores e introducirnos en el
subsuelo reptando como topos para emerger por el local contiguo, cubiertos de telarañas y del
picajoso polvo de la fibra aislante de las tuberías.

Había, asimismo, un mercado a medio construir
en las cercanías del colegio y allí el reto consistía en tender los maderos de los andamios en los
huecos de los forjados donde algún día se levantarían las escaleras y, sentados en ellos con las
piernas colgantes, trepar de planta en planta propulsándonos con las manos. Peligros similares

entrañaba gatear por un entramado de madera de tres niveles y al menos treinta metros de altura
que sostenía un parterre vertical en una zona del jardín abierta en terraza.

Aqui abajo les dejare los enlaces directos para su descarga gratis:

Mudar de piel – Marcos Giralt Torrente.epub
Mudar de piel – Marcos Giralt Torrente.pdf